domingo, 15 de marzo de 2009

Un punto de oro, que debieron ser tres.


Fuimos mejores durante los noventa minutos, marcamos un gol más que el contrario que nos fue injustamente anulado, tuvimos siempre el control del partido, varias ocasiones claras de gol y para colmo, un trallazo desde fuera del área de Fernando Navarro, se estrelló en el larguero al comienzo de la segunda parte.
Pero todo eso no fue suficiente para traernos los tres puntos que por juego y actitud ganadora, siempre merecimos.
El Málaga, rácano en su planteamiento y vulgar en el aspecto táctico, se encontró con dos serias desaplicaciones defensivas de nuestro equipo para, de manera increíble, colocarse con un 2-0 que parecía insalvable conforme avanzaba el encuentro.
Pero el Sevilla Fútbol Club, magníficamente dirigido desde el banquillo por Manolo Jiménez, arriesgó tras el descanso cambiando el dibujo del equipo con una línea de tres atrás, que luego resultó ser decisiva para la remontada final.
El partido seguía increíblemente adverso con ese doloroso 2-0 que para nada hacía justicia en el marcador, y en eso Jiménez, mejoró nuevamente al equipo cuando decidió sacar a Perotti en sustitución de un desdibujado, Jesús Navas.
La primera jugada del joven argentino fue extraordinaria. Dribló en la media punta a cuantos rivales le salían al paso y luego colocó un pase de oro a Kanouté que esta vez no perdonó. Era el 2-1 y el equipo vio posible la remontada aunque faltaba poco más de quince minutos para finalizar el choque.

Y el empate llegó cuando surgió la combinación entre dos brasileños. Adriano, emulando la jugada de Daniel Alves en la final de Eindhoven, colocó un centro preciso y precioso sobre la cabeza de Luis Fabiano que hizo el mismo gol que en aquella inolvidable final de la UEFA en el Philips Stadium.

2-2 y ocho minutos para intentar dar la vuelta al partido. Pero ya no hubo tiempo para más. Un punto de oro que sirve para aumentar a seis puntos la cuarta plaza tras la derrota del Villareal en el Calderón, y deja las diferencias con el quinto clasificado de la liga, con los mismos ocho puntos de ventaja. Pero queda una jornada menos.

Lo mejor la reacción del equipo y su actitud de no bajar los brazos nunca. Lo peor, conceder al contrario dos goles de ventaja en sendos fallos defensivos que pudieron costarnos el partido.

viernes, 13 de marzo de 2009

Llega el Tourmalet a Málaga


Allá vamos. Con la intención de sacar tres puntos de oro ante el equipo que hoy marca la frontera entre clasificación Champions y UEFA. Ante el quinto clasificado de la liga española.

El Sevilla Fútbol Club es, por los caprichos del sorteo del calendario de liga, el primer escollo serio para el resto de equipos de la competición. Con el Sevilla empieza el llamado Tourmalet, esa cuesta empinada a la que todos los equipos temen, y que con excepción del Valencia, se enfrentan consecutivamente.

Ganar en La Rosaleda sería dar un paso de gigante para conseguir el objetivo deportivo del club: clasificarse para jugar Liga de Campeones la temporada próxima.

Ganar en La Rosaleda sería dejar atrás, como el día del Atlético de Madrid, a un rival directo que, de justicia es reconocer, está haciendo una magnifica campaña después de conseguir la temporada pasada el ascenso a la Primera División.

Ganar en la Rosaleda sería seguir echando el aliento en el cogote al equipo que salió vapuleado de Anfield Road, en una de las noches europeas más tristes, con el traidor de protagonista, del club del Paseo de la Castellana.

Ganar en La Rosaleda sería devolverles a los de la Costa del Sol, el varapalo de la primera vuelta y ganar el gol average particular con uno de los equipos que, hasta hoy al menos, luchan por entrar en Europa el año próximo.

Ganar en La Rosaleda haría feliz al sevillismo.

De ser un equipo sin peso en Europa sólo hace cinco años, la Champions nos espera la próxima temporada, casi con toda probabilidad, como cabeza de serie, pero antes hay que hacer los deberes en Málaga.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Los Chorros del Oro

Aunque todos sabemos que la prensa suele ser sanguinaria, y cuando digo sanguinaria me refiero a que les gustan las noticias que crean morbo, a más morbo, más titulares, o bien por un lado sales en portada porque has sido Campeón, eres Campeón y eso da morbo, o bien te vas de la Champions por la gatera después de que te chorreen con buen fútbol, tácticas, estructuras, etc., y también sales en portada, de ahí, que el morbo, en las portadas, esté a la orden del día.

Pero fijaos por donde, que aunque la cosa va de morbo, hay formas y formas de ser sanguinarios y nos encontramos con esto.

Mientras aquí en Sevilla, ciertos personajes lechugas y otros no tan lechugas de nuestra prensa están dando constantemente la imagen de querer el tropiezo del Sevilla, no sólo ya porque den la imagen, sino porque dejan claro en sus artículos y opiniones que todo lo que hace el Sevilla está mal hecho o mal planificado, en Madrid, a pesar de que esta derrota va a sacar a la palestra muchas críticas a Mijatovic, jugadores, entrenador, junta directiva, todo, nos encontramos, tras el ridículo de Anfield, con este titular en El Mundo :

Siempre tienen motivos para apoyarlos, con este titular, simplemente dicen que a partir de aquí, vamos a mejorar porque peor no se puede hacer.

Sin embargo en Sevilla, a pesar de que el Sevilla Fútbol Club esté manteniéndose bien en nuestro nivel económico, con nuestras estructuras, con nuestros objetivos, con nuestras caídas, todo son zancadillas por parte de los mismos de siempre, ¿Y quiénes son los mismos de siempre? Nos vemos obligados a resumirlo en una palabra, los mismos de siempre son los papafritas.

PD : LOS COLORAOS SON LOS NUESTROS

domingo, 8 de marzo de 2009

50 puntos


Ahí estamos. Levantando el escudo después de la debacle de Bilbao. Sin apoyos ni ayudas. Solos con nuestra afición.

Sombrerazo para la grada de Nervión que ha sabido encontrar el equilibrio justo entre el enfado lógico de una dolorosísima derrota y la necesidad de no bajar los brazos en un partido difícil de manejar por todas las circunstancias que le rodeaban.

50 puntos para afianzarnos en esa privilegiada tercera plaza de la liga que da derecho a jugar sin rondas previas la Champions League.

50 puntos para ahuyentar de Nervión el insoportable hedor de la carroña.

50 puntos para igualar los mejores números de la historia del Sevilla Fútbol Club en la Liga.

50 puntos para que el equipo de Concha Espina sienta nuestro aliento en el cogote.

50 puntos para poner tierra de por medio con el séptimo clasificado, y tener un poco más cerca la clasificación, por sexto año consecutivo, del Sevilla Fútbol Club en una competición europea.

50 puntos para ridiculizar a quienes ningunean a nuestra plantilla y a algunos de nuestros futbolistas.

50 puntos para machacar a los vendedores de humo verde.

50 puntos para contrastar que no se está arriba por tener dos o tres buenos jugadores.

50 puntos para que el sevillismo disfrute del mejor Sevilla Fútbol Club de la historia.

50 puntos ganados a pulso entre toda la plantilla.

Y mañana hablaremos de Kanouté.....

Si papá, ya sé que tú eras mucho de Juanito Arza, ¡pero que pena que no hayas podido ver a Kanouté vestido de sevillista!

sábado, 7 de marzo de 2009

Fieles de Nervión


Mañana hay un partido de liga en Nervión. Y no es un partido más.

Hay mucho en juego como para que los sevillistas perdamos la perspectiva. La dolorosísima derrota de San Mamés no nos debe impedir ver el bosque que tenemos delante de nuestras narices. La Champions, y lo que eso significa económicamente en la consolidación de un proyecto deportivo que sitúe definitivamente al Sevilla Fútbol Club entre la élite de nuestro fútbol, es lo más importante.

Cada sevillista es dueño de hacer en su localidad lo que quiera, pero sólo hay dos opciones. En realidad siempre hubo dos opciones. Ahora que estamos en lo alto, y antes cuando volábamos bajo.

O seguir lamiéndonos las heridas del león, o mirar al frente con la mirada fijada en el Almería.

O convertir la bombonera de Nervión en una olla a presión contra el equipo rival o jugar a favor de los intereses del equipo que nos visita.

O convertir Nervión en un campo hostil para el adversario, o ensañarnos contra el equipo de nuestros amores.

O hacer que parezca que estamos en el Sadar, en San Mamés, en La Rosaleda, en el Bernabeú o en el Calderón, donde siempre, siempre, jugamos contra doce, o arropar a nuestros futbolistas en nuestro estadio.

Quien quiera convertir mañana la casa sevillista en un infierno contra nuestro equipo, allá él. Con los fieles de Nervión, con los guardianes del Sánchez Pizjuán, con los sevillistas de granito que no cuenten para ello.

Quedan trece partidos para cumplir el objetivo. ¿Los vamos a jugar todos fuera de casa?

Y Sevilla, Sevilla, Sevilla, aquí estamos contigo Sevilla....

viernes, 6 de marzo de 2009

¿Te vas a cambiar de equipo?


Han pasado 24 horas desde la dolorosa, frustrante y decepcionante eliminación copera contra el Athletic Club de D. Joaquín Caparrós. Y con la cabeza todavía buscando una explicación a ese enorme disgusto deportivo que el equipo ha infligido al sentimiento del sevillismo, con el cuerpo maltratado tras una larguisima noche de insomnio, es hora de que en este blog expresemos nuestra opinión.

Es evidente que llueve sobre mojado. Y no nos referimos solamente al hecho de que tanto la Sampdoria en UEFA, como el Athletic Club en la Copa del Rey, sean actual y deportivamente hablando, equipos inferiores a nuestro equipo. No. Lo que verdaderamente duele al sevillismo es la forma de perder esas eliminatorias.

Hay muchas similitudes en esas dos eliminaciones. Actitud rácana, falta de intensidad y concentración, estrepitosos fallos defensivos, incapacidad para imponer nuestro juego en medio campo, romos en ataque, ninguna ocasión de gol, y falta de aptitud en la dirección técnica para encontrar soluciones alternativas cuando el partido se tuerce.

De Bilbao regresa un equipo tocado en lo anímico, cuestionado en su implicación y con mucho crédito perdido entre nuestra afición.
De Bilbao regresa una de las dos caras que viene mostrando con demasiada frecuencia, nuestro Sevilla Fútbol Club de nuestras entretelas. Aquella que transmite serias dudas sobre la competencia de la plantilla, que se muestra irregular, que no es capaz de imponer su juego sobre el rival y que no sabe manejarse bien en las grandes citas.
De Bilbao regresa el Sevilla ramplón, mediocre y vulgar de hace varias décadas.
De Bilbao regresa el Sevilla que habíamos olvidado, el Sevilla que juega al patadón desde el primer minuto, el Sevilla que creíamos que se había ido para siempre.

De Bilbao regresa una plantilla pisoteada deportivamente por el rival, y un técnico desacreditado por una parte importante de la afición.

De Bilbao regresan cabizbajos, hundidos y desolados, quinientos guardianes de Nervión que fueron al bocho con la intención de presumir de sevillistas, y que se vuelven con la sensación de haber vivido una de los episodios más tristes de los ultimos tiempos.
De Bilbao regresa un sentimiento roto y un escudo manchado por la indolencia de unos futbolistas, que ayer al menos, no merecieron vestir nuestra camiseta.
De Bilbao regresa un Presidente ejemplar que ha sido mofado con saña por la grada de San Mamés por defender y creer en su plantilla.
Esta eliminación, sobre todo por la forma en que se produjo, es de las heridas que cuesta tiempo restañar. Y sin embargo los que sentimos en blanquirrojo, no tenemos otra alternativa que apretar los dientes y pelear en el campeonato de liga por no salir de los cuatro primeros puestos.
No queremos terminar este post sin felicitar al Athletic Club y a su entrenador, ese magnifico profesional y mejor sevillista que se llama D. Joaquín Caparrós Camino. Han sido mejores y sólo cabe reconocerlo. Al menos nos queda el consuelo de que un gran sevillista estará en la final de Mestalla el próximo 13 de Mayo.
Y ahora toca el Almería. Y toca pasar página. Ya no hay más margen de maniobra. Sólo queda la Liga, pero nada más y nada menos que la Liga.
Y toca hacer publica demostración de sevillismo incondicional. De que ser sevillista está por encima de las derrotas. ¿O te vas a cambiar de equipo?

martes, 3 de marzo de 2009

500 Gargantas sevillistas silenciarán la Catedral


Quinientos embajadores sevillistas tendrán el honor y el orgullo de dejarse la garganta en San Mamés animando sin parar al equipo de nuestros amores.

Quinientas voces sevillistas se romperán el alma mañana en territorio comanche y acallaran el rugido del león.

Quinientos corazones rojos latirán con la pasión de la sangre sevillista durante el tiempo que dure este segundo asalto de la semifinal copera con el Athletic Club.

Quinientas ilusiones juntas nos llevaran en volandas hacía la final de Mestalla.

Quinientos socios sevillistas llegados desde los cuatro puntos cardinales de la bombonera de Nervión nos representaran a todos en Bilbao.

Quinientas razones hay para confiar, sin nigún género de dudas, en el triunfo de nuestro equipo, entre otras, por la implicación de este grupo de futbolistas con el escudo que llevan en el pecho.

Quinientos motivos existen para no tener ninguna duda de que el 13 de mayo, marchará hasta Valencia otra marea carmesí como la que inundó las calles de Madrid, hace un par de años.

Quinientas gargantas sevillistas silenciaran la catedral del fútbol y dejará, un año más, al Athletic Club fuera de la final de la Copa del Rey.

Quinientos guardianes de Nervión salen hoy para Bilbao con la intención de devolverles a los del bocho aquella afrenta que nos hicieron hace ya muchos años. Eran los años veinte y el todopoderoso Athletic Club ganó en los despachos una semifinal de Copa, con la anuencia de la Federación Española de Fútbol, que perdió por goleada en el césped.
Quinientos sevillistas cantarán emocionados el himno del Centenario cuando el arbitro pite el final del partido.
¡Porqué el Sevilla Fútbol Club representará, una vez más, al fútbol de nuestra ciudad en una final de la Copa del Rey¡