
Una eliminatoria apasionante decía Guardiola cuando el caprichoso bombo emparejó al FC Barcelona con el Sevilla FC, y a fe que no se equivocaba. Estaba escrito que era una de esas noches mágicas de Nervión. El Sevilla fue grande a pesar de las bajas; fue a por el Barcelona sin complejos desde el principio. Hizo el entrenador lo que tenía que hacer, intentar jugarle al Barcelona en su propio campo, lo mismo que hicimos en el partido de ida. Tapando siempre las salidas de pases de Iniesta y Xavi. Y la jugada salió bien porque enfrente el FC Barcelona nunca estuvo cómodo en el terreno de juego. Hasta que la energía del equipo, ya avanzada la segunda parte, se fue poco a poco diluyendo. las fuerzas de un equipo diezmado porque no puede haber rotaciones, y la calidad del Barcelona hizo sufrir lo indecible a todo el sevillismo.
Hemos eliminado al equipo de los seis títulos y lo hemos hecho de manera justa, como aquella noche mágica de Mónaco donde ganamos la Súper Copa de Europa. Estamos en cuartos de final de la Copa de Europa y nos espera el Depor en Riazor que se ha merendado al Valencia esta noche.
Disfrutemos esta noche porque el Sevilla Fútbol Club, el equipo más grande del Sur de Europa, ha eliminado, y lo ha visto medio mundo, al mejor equipo del mundo. Que el ladrón de Clos Gómez no nos amargue esta fiesta; que el mangante de Clos Gómez, no nos ague la fiesta; que el ratero de Clos Gómez no impida que los sevillistas sonriamos de oreja a oreja. Sevilla esta noche es más blanquiroja que nunca.
Esta noche, ante la adversidad, ha salido a relucir la casta y el coraje que canta el himno del Sevilla Fútbol Club. Esta noche ha vuelto el Palop de las grandes noches; la defensa seria y brillante de las grandes citas - ¡Qué gran partido han hecho Konkó-Escudé-Drago y Fernando Navarro!- el excelente trabajo de Navas, Adriano, Negredo, Capel, Duscher, Romaric y Renato, que se han dejado el alma en cada balón. No había otra manera de eliminar al FC Barcelona.
Nadie borrará de nuestra historia esta eliminación al mejor Barcelona de todos los tiempos. Nadie borrará de nuestra retina esta eliminación con toda la artillería del Barcelona enfrente. Hoy no nos hemos acordado de las lesiones, de las ausencias en África, ni de ninguna otra justificación. El Barcelona ha mordido el polvo, pierde la posibilidad de ganar el título de Copa, está fuera de la competición y nosotros seguimos adelante. 37 años despues, el Sevilla Fútbol Club, elimina al Barça de la Copa de España.
Para eliminar al Barcelona hemos tenido que marcar cinco goles, aunque tres de ellos nos lo hayan anulados injustamente, uno en el Nou Camp a Capel y esta noche dos a Jesús Navas. Los tres perfectamente legales. Nunca una derrota fue tan dulce, ni nunca un árbitro ha hecho tanto por evitar que el Sevilla pasase de ronda.
Y aunque parezca mentira, a fecha de hoy, sólo el Sevilla Fútbol Club está vivo en las tres competiciones que disputamos. Solo el Sevilla Fútbol Club puede este año ganar el triplete.
Hemos eliminado al equipo de los seis títulos y lo hemos hecho de manera justa, como aquella noche mágica de Mónaco donde ganamos la Súper Copa de Europa. Estamos en cuartos de final de la Copa de Europa y nos espera el Depor en Riazor que se ha merendado al Valencia esta noche.
Disfrutemos esta noche porque el Sevilla Fútbol Club, el equipo más grande del Sur de Europa, ha eliminado, y lo ha visto medio mundo, al mejor equipo del mundo. Que el ladrón de Clos Gómez no nos amargue esta fiesta; que el mangante de Clos Gómez, no nos ague la fiesta; que el ratero de Clos Gómez no impida que los sevillistas sonriamos de oreja a oreja. Sevilla esta noche es más blanquiroja que nunca.
Esta noche, ante la adversidad, ha salido a relucir la casta y el coraje que canta el himno del Sevilla Fútbol Club. Esta noche ha vuelto el Palop de las grandes noches; la defensa seria y brillante de las grandes citas - ¡Qué gran partido han hecho Konkó-Escudé-Drago y Fernando Navarro!- el excelente trabajo de Navas, Adriano, Negredo, Capel, Duscher, Romaric y Renato, que se han dejado el alma en cada balón. No había otra manera de eliminar al FC Barcelona.
Nadie borrará de nuestra historia esta eliminación al mejor Barcelona de todos los tiempos. Nadie borrará de nuestra retina esta eliminación con toda la artillería del Barcelona enfrente. Hoy no nos hemos acordado de las lesiones, de las ausencias en África, ni de ninguna otra justificación. El Barcelona ha mordido el polvo, pierde la posibilidad de ganar el título de Copa, está fuera de la competición y nosotros seguimos adelante. 37 años despues, el Sevilla Fútbol Club, elimina al Barça de la Copa de España.
Para eliminar al Barcelona hemos tenido que marcar cinco goles, aunque tres de ellos nos lo hayan anulados injustamente, uno en el Nou Camp a Capel y esta noche dos a Jesús Navas. Los tres perfectamente legales. Nunca una derrota fue tan dulce, ni nunca un árbitro ha hecho tanto por evitar que el Sevilla pasase de ronda.
Y aunque parezca mentira, a fecha de hoy, sólo el Sevilla Fútbol Club está vivo en las tres competiciones que disputamos. Solo el Sevilla Fútbol Club puede este año ganar el triplete.
















