Los que conformamos este blog sevillista, no
somos, ni jueces, ni abogados, ni fiscales. Sólo nuestra condición de
sevillista es la que prevalece en nuestras opiniones aquí expuestas. No enarbolamos
más banderas que la de nuestro glorioso club, ni más colores que los de nuestro
escudo: el blanco y el rojo.
En razón a esta máxima, lamentamos
profundamente la situación jurídica que por asuntos ajenos a nuestro club,
atraviesa usted, admirado Presidente, y al que deseamos fervientemente, que su
anunciado recurso ante las instancias judiciales superiores, le sea favorable.
Dicho esto, y desde nuestra condición de sevillistas
de base, y sin vinculación a ningún grupo accionarial mayoritario, y sin más
ánimo ni interés que no sea el deseo siempre, de buscar lo mejor para nuestro
querido Sevilla Fútbol Club, creemos conveniente y necesario solicitarle, a modo
de reflexión, que una vez producida y publicada la severa sentencia
condenatoria y mientras su situación judicial se resuelve definitivamente, debería
dejar la Presidencia del Club. Y lo hacemos en la única tribuna de la que
disponemos: nuestro blog sevillista.
Estamos convencidos de que no es bueno para
la entidad tener a nuestra máxima representación institucional lastrado y
mediatizado por una seria amenaza de privación de su libertad e inhabilitación
absoluta. Como es lógico y natural, todos sus esfuerzos, estimado
Presidente, deben encaminarse ahora en
defender su presunción de inocencia hasta que la sentencia no sea firma ante
los tribunales de justicia, velar por la integridad de su familia y su
patrimonio, y luchar denodadamente por restablecer su honor e integridad
profesional, seriamente cuestionada por la sentencia hecha pública el pasado
lunes, día 19 de Diciembre.
Cuando la perspectiva a corto y medio plazo
es esa, humanamente es imposible desarrollar adecuadamente cualquier otra
actividad que no sea la de luchar, día y noche por conseguir la revocación de
esa sentencia. Y como consecuencia, creemos que para usted, para su familia y
para el futuro de su vida, su dimisión, de la presidencia del Sevilla Fútbol
Club, es necesaria y conveniente.
Sabe usted mejor que nadie, que no se puede
dirigir ninguna empresa, y mucho menos un club de fútbol como el nuestro, a
medio gas, ni delegando sus responsabilidades al frente de la entidad, ni estar
permanentemente decidiendo donde estar presente y donde no, y mucho menos
apareciendo y desapareciendo de la primera fila en función del desarrollo del
proceso judicial. La sentencia condenatoria de la Audiencia Provincial de Málaga,
aún en primera instancia, tiene todavía, afortunadamente para usted, recorrido
ante los tribunales, pero sin duda alguna, y en el plano estrictamente deportivo,
su permanencia en la Presidencia del Sevilla Fútbol Club, puede servir para que
algunos, amparados en el lógico deterioro personal que una condena de este tipo
representa para cualquier ciudadano, lo aproveche para hacer daño al club que
usted y nosotros amamos como nadie. Y eso sí puede ser irreversible.
Su impronta durante su mandato en la
dirección de nuestro club, viene siendo extraordinaria y brillantísima. Su
valiosísima gestión y su capacidad para sacar a la entidad de la precariedad
económica de las últimas décadas; su visión para situar a nuestro glorioso
club entre los grandes de España y de Europa, han sido determinantes en su
trayectoria como Presidente del Sevilla Futbol Club. Una gestión brillante en
lo económico, eficaz y modélica en lo institucional y exitosa en lo deportivo
como en ninguna otra época de nuestra gloriosa historia y que ha servido para que el sevillista recuperara su orgullo de serlo tras años de calamitosas gestionas y fracasos deportivos. Todo eso no puede irse por la borda, y por muy dolorosa que sea la decisión, el mejor presidente de la
historia centenaria del Sevilla Fútbol Club, no puede permitirse el lujo de seguir
al frente de la entidad, sin ignorar el daño que ello puede acarrearle a
nuestro club.
Desde el máximo respeto a quien todavía es
nuestro presidente, y con la convicción de que usted siempre ha actuado al
frente de la entidad poniendo por delante lo que en cada momento de su mandato le
interesaba al club, le pedimos, desde nuestra modesta reflexión como
sevillistas, que su último servicio al club de sus amores, sea presentar la
dimisión. Será un acto que le honre y que el sevillismo reconocerá como se merece.
Una de sus mayores virtudes como presidente, Sr Del Nido, ha sido contribuir como nadie a formar un Consejo de Administración con
vocación de equipo y formado por sevillistas serios, rigurosos, plenamente
capacitados y muy profesionales. Ese equipo que usted ha construido, ha puesto sólidos
pilares para que el futuro deportivo, social e institucional de nuestro querido
club, sea si cabe, aun más halagüeño. Debe estar tranquilo el sevillismo si usted, mejor que nadie, pasa la página antes de que las circunstancias le obliguen a ello.
Si a pesar de todo lo dicho, querido y
estimado Presidente, sigue considerando lo contrario de lo que aquí manifestamos,
sepa usted que sea cual sea el devenir de los acontecimientos, siempre contará
con el agradecimiento, el reconocimiento, el respeto y el apoyo de la afición del Sevilla Fútbol
Club, de la que “De Granito” forma parte desde hace más de cuarenta años.
Suerte Presidente