jueves, 5 de febrero de 2009

Enzo Maresca...uno de los nuestros.


Anuncia la web oficial del club la posible incorporación de Enzo Maresca a la convocatoria del partido contra el eterno rival, tras constatarse una evolución favorable de su lesion.

Y ahora que parece estar de moda dar caña a Enzo Maresca, uno de nuestros capitanes en la primera plantilla, creemos conveniente desde “De Granito” romper una lanza a favor de quien se ha ganado, desde que llegó al mejor equipo del sur de Europa, el respeto y el cariño de los sevillistas.

Era julio de 2005, cuando arribaba a nuestra ciudad un futbolista que llamaba la atención del sevillismo por dos cosas: era el primer futbolista italiano que iba a enfundarse nuestra camiseta, y venía, ni más ni menos, que del club más importante, en palmarés, de Italia, la Juventus de Turín.

Hasta que llegó al Sevilla Fútbol Club, Enzo Maresca era lo que se denomina, un trotamundos del fútbol. Con apenas 25 años, ya había jugado en Italia (Cagliari B, Juventus, Bolonia, Piacenza, y Fiorentina), y en Inglaterra (West Bromwich Albion), es decir, un equipo nuevo en cada temporada.

Pronto ese elegante italiano llamó la atención por su desparpajo, su sinceridad, y su saber estar. En el vestuario se ganó con el tiempo esos galones que lleva en la bocamanga y sus apariciones en rueda de prensa, siempre fueron, además de muy juiciosas, extremadamente respetuosas para con el grupo, el vestuario y la institución. Siempre remaba en la dirección correcta buscando el beneficio del equipo, incluso cuando, como pasa ahora, jugaba poco.

La llegada de Enzo Maresca al Sevilla Fútbol Club, coincidió con la etapa más gloriosa de nuestra centenaria historia. Y él fue artífice directo y protagonista principal en ese tsunami blanco y rojo que recorrió y conquistó futbolísticamente Europa. A ningún sevillista contemporáneo se le olvidará jamás, aquella final de Eindhoven con Enzo goleando por partida doble al Boro.

Por todo ello y mucho más, hay que ayudar a Enzo Maresca a salir de esta incómoda situación en la que se ha metido él sólo. Ayudándolo a él, ayudaremos al Sevilla Fútbol Club, y necesitamos, el vestuario, la afición y la institución, que vuelva el futbolista que siempre fue. Que vuelva el hombre que nos hizo felices en aquella mágica noche de Eindhoven.

Como todo jugador italiano, Maresca es una persona de sangre caliente, impulsivo y hasta cierto punto insolente. Pero de lo que no tenemos ninguna duda, es que Maresca es un magnifico profesional, cuya única mancha, en el tiempo que lleva con nosotros, es esta rajada sin sentido, producto, probablemente de los nervios. De los nervios, y de su afán de serle útil al equipo.

Ningún jugador es feliz sin jugar. Enzo Maresca tampoco. Pero eso no le da derecho a faltarle el respeto al grupo y al entrenador. Coincidimos con nuestro Presidente cuando declaró que el asunto se tenía que haber resuelto en el sitio de donde nunca debió salir: el vestuario. Pero dicho esto, hay que recomponer unas relaciones entre futbolista, afición y entrenador, que efectivamente han podido quedar deterioradas.

Se impone el sentido común, y necesitamos recuperar un futbolista que hace apenas cinco meses, renovó su contrato hasta el 2011 por el Sevilla Fútbol Club. Entonces jugaba y era feliz. Ahora que juega menos por deméritos deportivos – Enzo, por las razones que fueren, no es ni la sombra del que fue – debe recuperar en el césped, lo que reclama en rueda de prensa.

El sevillismo lo está esperando con los brazos abiertos, porque IL Capo, nuestro capitán, es uno de los nuestros.

Tocará sufrir en San Mamés...pero pasaremos!

Otra vez sobre la bocina el Sevilla Fútbol Club resolvió un partido que al igual que el día del Valencia, se complicó con el gol de Llorente. Ambos goles, el de Marchena y el del espigado delantero del Athletic, fueron conseguidos de la misma forma y desde la misma zona. Corner al corazón del área y gol.

Pero este Sevilla viene demostrando que tiene recursos suficientes para sobreponerse a cualquier contratiempo. El partido empezó feo. La tromba de agua caída en la ciudad desde dos horas antes de comenzar el partido hizo temer por la suspensión del choque. El árbitro decidió jugar en esas lamentables condiciones y pasó olimpicamente del dinero invertido por los miles de espectadores que pagaron su entrada para ver un espectaculo deportivo. Pero la meteorología dio una tregua y el magnifico drenaje del césped –chapeau a los responsables de las instalaciones – hizo el resto, y el partido, aunque con quince minutos de retraso, pudo disputarse.

De cualquier forma era evidente que el Athletic estaba más cómodo en el terreno de juego porque en el primer tiempo se hizo muy difícil rasear el balón. Y encima la única vez que llegaron en una pelota mal defendida provocó un saque de esquina y ahí nació, como no podía ser de otra manera, la ocasión de gol que convirtió Llorente. A todos nos quedó la sensación de que Andrés Palop, pudo hacer algo más en esa salida a destiempo.

El segundo tiempo fue otro cantar. La lluvia amainó y el césped permitió que circulara el balón con más rapidez. Manolo Jiménez, otra vez magistral en los cambios, ayudó desde el banquillo a que el equipo tuviera mas presencia en ataque, y el cambio de Renato por un magnifico Lautaro Acosta, fue determinante para el resultado final del partido.

Hasta cinco ocasiones de gol creó el equipo en una segunda parte extraordinaria de juego y de casta. Apenas alcanzado el cuarto de hora, Duscher casi parte la red de un trallazo desde la frontal del área pequeña. Con el empate, el Athletic cometió el mismo error que el Valencia una semana antes, y su repliegue favoreció los intereses del Sevilla. Kanouté pudo adelantar al equipo en un penalty cometido sobre él mismo, pero su lanzamiento se estrelló en la base del poste una vez batido Iraizoz, el buen guardameta bilbaíno.

Pero el fútbol suele ser justo con quien quiere ganar y cruel con quien utiliza la racanería en el césped. Le pasó al Valencia en la eliminatoria de cuartos, nos paso a nosotros contra la Sampdoria, y le ha pasado esta noche al Athletic Club de Joaquín Caparrós. Sobre la bocina, cuando más duele y cuando prácticamente no había tiempo para nada más, una buena jugada por banda izquierda termina en las botas de Duscher que intenta una fallida chilena. El balón sale rebotado y acaba en los pies de Acosta, quien no desaprovecha la ocasión y pone, con toda justicia, el 21- en el marcador de Nervión.

El Laucha se lo merecía tras tanto esfuerzo en solitario durante los tres meses de su lesión. El partido ganado y el pase a la final cada vez más cerca. Derroche de poderio físico en el Sevilla que no notó el esfuerzo del domingo en el Molinón.
Dentro de un mes, nos jugamos en San Mamés estar en nuestra séptima final de la Copa de España. Pero eso queda muy lejos. Ahora ya toca hablar del derbie. ¡A por ellos!

miércoles, 4 de febrero de 2009

...Y es por eso que hoy voy a verte

Contemplándolo tan sólo 5 segundos, se puede ver claramente el estilo, la figura, la línea, los arcos que parecen ventanas de un palacio, el Rey, el pedazo de balón en el centro diciendo "El Fútbol", los aros dorados, las letras iniciales de la entidad, los colores blanco y rojo, o rojo y blanco, es que lo tiene todo.

Si se convocase, por ejemplo en París, cuna de la Alta Costura, un pase de escudos, y pudiesen desfilar todos los escudos de fútbol de nuestro país en una pasarela para los principales diseñadores y diseñadoras de moda del mundo, con toda seguridad, el Escudo del Sevilla Fútbol Club sería el elegido como vencedor, porque nuestro escudo, no sólo representa internacionalmente a la ciudad que lo vio nacer, sino que también, en sí mismo, lleva impreso el Arte, la Alegría, la Figura, el Estilo y la Elegancia de nuestra ciudad.

Nuestro escudo es, sin lugar a dudas, el escudo más bonito de España, y resulta, que el otro día, buceando en el Archivo Histórico Municipal de Sevilla, me he encontrado con una leyenda que dice :

"Cuentan las lenguas antiguas que en una ocasión, el Rey Arturo quiso apoderarse de la Magia que hay en el Trono del Escudo del Sevilla Fútbol Club, pero el Rey San Fernando lo impidió"

Por algo será...

martes, 3 de febrero de 2009

Todos con el equipo desde Los Lebreros

"De Granito" reproduce aquí la "carta abierta" a la afición del Sevilla Fútbol Club, que ha publicado en la web oficial del club, nuestro Presidente, D. José María del Nido Benavente.
EL PRESIDENTE PIDE AL SEVILLISMO EL CALOR DE LAS NOCHES MÁGICAS PARA LA SEMIFINAL COPERA

El Sevilla Fútbol Club se cita de nuevo con la historia y el sevillismo debe ser una voz atronadora que lleve al equipo a las puertas de una nueva final.
El miércoles, ante el Athletic Club de Bilbao volveremos a vivir esas sensaciones únicas que nos convierten en la mejor afición.
Por eso el miércoles todos, absolutamente todos, debemos estar con el equipo incluso antes de que al árbitro señale el inicio del partido.
El hotel del equipo debe ser un enjambre de sevillismo que acompañe a los jugadores desde Los Lebreros hasta el estadio, que sientan el calor en el autobús como aquella mágica tarde de Gelserkirchen, o en todas las grandes citas.
El Sánchez-Pizjuán ha de ser un manicomio blanco y rojo en pos de la victoria, como ante el Shalke u Osasuna en la UEFA, o sin ir más lejos, como apoyó la afición hace seis días en el crucial choque ante el Valencia.

La lluvia o el frío no ha de ser excusa, más bien al contrario: ante la adversidad meteorológica, superación sevillista, con banderas, bufandas y gritos de apoyo incondicional de una grada que nunca se rinde. Nos jugamos nada más y nada menos que una semifinal de la Copa de España.
Recordad lo vivido en la final de Madrid de 2007, porque estamos en puertas de repetirlo y en nuestras gargantas, nuestras palmas y nuestros ánimos han de abrir brecha en la eliminatoria para que el Sevilla Fútbol Club reviva el sueño de un nuevo título.
José María del Nido, Presidente del Sevilla FC

Aunque no lo parezca, jugamos mañana en Nervión, una semifinal de Copa


Manolo Jiménez lo ha dicho esta mañana en sala de prensa, y aunque parezca increíble, en Sevilla, en el Sevilla Fútbol Club y en el mundillo futbolistico de la ciudad, parece que la semifinal de Copa de mañana, miércoles 4 de febrero, entre el equipo mas grande del sur de Europa y el Athletic Club de Bilbao, no existe.

Para nuestros medios deportivos de comunicación, es más importante anunciar en primera página el fichaje de un “crack” proveniente de la Segunda División, que titular a toda plana y en portada, la semifinal de copa que un equipo sevillano jugará mañana en nuestra ciudad.

Para nuestros periodistas deportivos, todos sin excepción, la noticia es el derby del sábado, antes que la posible presencia de un equipo sevillano de fútbol en la Final de la Copa del Rey.

¿Tiene que salir un entrenador a decirlo, públicamente?
¿Por qué le damos ventaja al rival antes de comenzar el partido?
¿Qué tiene que hacer el Sevilla Fútbol Club, para que los periodistas de esta ciudad, le traten con el merecido respeto?
¿A quien no le interesa la Copa del Rey en Sevilla? ¿Y por que?

No lo entendemos. Deportivamente hablando, la ciudad de Sevilla, y ahí está la historia para contrastarlo, no ha tenido demasiadas oportunidades de colocar a un equipo sevillano en la final de la Copa de España.

En Bilbao llevan soñando 24 años en ganarla de nuevo. Y hablamos de un equipo, el Athletic Club, que suma, nada mas y nada menos, que 23 títulos conseguidos.
¿Somos mas que el Athletic?
¿Nuestro palmarés es comparable?

De esa apatía general, tampoco se libra la television oficial del club. Ayer escuchamos, como cada lunes, uno de los programas estrellas de la TV sevillista: “Debate del sevillismo”. Y el espectáculo fue lamentable. Nos parece que llevarse la mayor parte del programa lamiéndonos las heridas del Molinón, en puertas de una semifinal de Copa, sólo conduce al harakiri deportivo.

Mañana miércoles, tiene el Sevilla Fútbol Club, el partido más importante de la temporada. Al menos, el partido más importante a fecha 4 de febrero. Del resultado de mañana depende estar en disposición de disputar dos próximos títulos nacionales.

Ya habrá tiempo de pensar en derbies venidos a menos por la manifiesta y persistente inferioridad del eterno rival, y de cumplir los objetivos del club, que es prioritariamente, quedar entre los cuatro primeros en el Campeonato Nacional de Liga. Aunque ese objetivo se consigue en el mes de mayo, no en el de febrero.

Ignoro cuantos sevillistas se han sacado a estas alturas la entrada para mañana. Sé que la televisión resta público al partido. Tambien que la crisis afecta al mundo del espectáculo y del ocio antes que a ningún otro.

Pero también sé que todo eso no le importa a los cerca de 500 aficionados bilbaínos que vienen mañana, atravesando de norte a sur la península, para ver a su equipo en una semifinal de Copa de España. A pesar de tener en su palmarés, 23 titulos y cerca de una centena de semifinales jugadas. Y que pase lo que pase mañana, San Mamés estará abarrotado en el partido de vuelta dentro de un mes.

¿Te apuntas a la final?
Acude mañana a Nervión, ésta sólo es nuestra decimoquinta semifinal de copa.
¿Te la vas a perder?

lunes, 2 de febrero de 2009

Otra vez perdimos contra diez


Partido trabado, intenso y disputado de poder a poder en el vetusto Molinón entre dos equipos que pusieron todo en el campo para no salir derrotados.
El Sevilla salta al terreno de juego con las anunciadas rotaciones. Tres cambios en defensa con respecto al partido de Copa contra el Valencia, y la vuelta al trivote en el centro del campo con Romaric en la media punta, en el puesto de Renato. Delante el uruguayo Chevantón.

El Real Sporting salió en tromba decidido a empezar con buen pie su particular “Tourmalet” y evitar, como ocurrió en la primera vuelta, que su casillero de puntos se quedara a cero. Se le puso de cara el partido con un riguroso penalti señalado a Escudé, pero Andrés Palop, empezó a sentar cátedra en el Molinón, haciendo una extraordinaria parada a Bilic.

El toma y daca continuó hasta la merecidísima expulsión de Canella, por una violenta entrada por detrás a Diego Capel que no le partió la pierna de puro milagro. A partir de que el Sporting se quedó con diez futbolistas, hubo otro partido y prácticamente el encuentro se convirtió en un monologo sevillista, que hasta en siete ocasiones pudo perforar la meta de Lafuente, una barrera infranqueable hoy para los delanteros del Sevilla Fútbol Club.

Poco se puede añadir cuando se pone todo en el campo para ganar. El Sporting cerró líneas atrás y logró mantener su portería a cero, aunque para eso renunció prácticamente al ataque durante toda la segunda mitad. Con toda probabilidad, si Chevantón acierta con la portería en el mano a mano que tuvo con Lafuente al final del primer periodo, - siempre tira al muñeco el charrúa - el desarrollo del partido, y probablemente el resultado, hubiese sido otro.

Derrota inmerecida del Sevilla, preocupante falta de puntería y la parte positiva del partido: el buen nivel mostrado por Fazio y Acosta que volvieron a un terreno de juego después de estar muchas semanas en el dique seco.

Sin tiempo para lamentarse de la oportunidad perdida de aumentar la distancia con los equipos que vienen por detrás, - lo de optar al titulo de Liga, tendrá que esperar otro año - el Sevilla Fútbol Club tiene el próximo miércoles otra cita con la historia.

Se juega en Nervión una semifinal de Copa del Rey y sólo 180 minutos nos separan de la cita en Mestalla el próximo 13 de Mayo.

En la Sevilla rojiblanca, empezaremos a hablar del derby a partir del jueves.

domingo, 1 de febrero de 2009

Volvemos al Molinón


Diez temporadas después del último descenso a Segunda División del Real Sporting, el Sevilla Fútbol Club, se apresta a jugar un partido de Primera División en el viejo estadio de “El Molinón”, de la bella localidad gijonesa.

Lejos queda aquellos enfrentamientos con un Real Sporting plagado de grandes jugadores como Enzo Ferrero, un sensacional extremo izquierdo, que formó junto con el Brujo Quini y Quique Morán, la llamada delantera eléctrica. Eran los tiempos de Maceda, Joaquín, Jiménez, Cundi, Redondo, Uria y tantos otros magníficos futbolistas que salían como por arte de magia de la cantera de Mareo. Aquél Sporting de antaño jugó -y perdió- dos finales de Copa, y estuvo a punto de ganar una liga que se le escapó, en el último suspiro.

Pero aquello es historia y el presente nos dice que nuestro Sevilla Fútbol Club, va a disputar tres puntos importantísimos para seguir colocado en esa posición de privilegio de la liga española. Si ninguna lesión viene en momento oportuno, las de Adriano y Luis Fabiano, se producen en un momento crucial de la competición.

Pero no es hora de lamentos ni excusas a pesar de que se quedan en la capital de Andalucía lesionados, otra semana más, hasta siete futbolistas de la primera plantilla: Mosquera, - que ha vuelto a resentirse de su lesión -, Maresca, Konkó, Adriano, Luis Fabiano, y los de larga duración, Javi Navarro y Koné.

La cara de la moneda es la incorporación a la lista de convocados de Fazio, Acosta –por fin – Chevantón y Crespo. Cordero repite convocatoria con el primer equipo y la novedad es el chaval del Sevilla “C”, José Carlos, un extremo zurdo con clase al que Jiménez le tiene especial consideración.

La competición se aprieta y no hay lugar, ni para la relajación, ni para pensar en compromisos posteriores, léase, semifinal contra el Athletic Club, el próximo miércoles en la bombonera de Nervión, o el todavía más lejano derby contra el eterno rival.

Hay tres puntos en juego, y a pesar del esfuerzo de una plantilla azotada por las lesiones, del cansancio acumulado de determinados futbolistas, particularmente en la delantera, y de la imposibilidad de efectuar rotaciones, en El Molinón, hay que salir a ganar el partido.

El Valencia tiró el partido contra el Mallorca alineando a medio equipo reserva en El Ono Estadi, y eso no le garantizó seguir adelante en la Copa del Rey. Que no nos pase lo mismo.