sábado, 12 de marzo de 2011

Gracias Luisfa

Se nos marcha Luis Fabiano tras dejarnos,en los casi seis años que ha estado con nosotros, seis títulos en las vitrinas del Ramón Sánchez Pizjuán, 106 goles en la retina, (aquél gol en Eindhoven forma parte de la pelicula de nuestras vidas) y un montón de historias hermosas que contarles a nuestros nietos cuando las canas empiecen a revolotear sobre nuestras cabezas. Se marcha uno de los más grandes futbolistas que ha tenido el Sevilla Fútbol Club a lo largo y ancho de su dilatada, fecunda y gloriosa historia futbolística. Se marcha un delantero de leyenda, un jugador extraordinario y uno de los que han contribuido con su fútbol, a engrandecer, todavía más, al equipo más grande del Sur de Europa.

Luis Fabiano deja escrita con tinta imborrable, una de las páginas más brillantes de nuestra institución deportiva y forma parte ya, por derecho propio, de esa pléyade de grandes futbolistas que serán recordados, generación tras generación por el sevillismo. Incomprendido a veces, distraído en otras, confundido más de una vez, Luis Fabiano no es de esos futbolistas que enamoran con su sola presencia. Para triunfar en Nervión ha tenido que vencer hostilidades, soportar alguna que otra humillación, (Jiménez lo dejó en el banquillo siendo Pichichi), y nadar contra la corriente mayoritaria en el sevillismo que una temporada si, y la otra también, pedía a voces su traspaso.

Luis Fabiano será mucho más recordado, y sin duda más valorado, cuando el tiempo ponga sordina a sus éxitos, que han sido, sin duda alguna, los del Sevilla. Pasaran muchos años, muchas temporadas y muchas plantillas para que volvamos a tener en nuestras filas un delantero tan genial como O’ Fabuloso; para que presumamos de haber tenido al “9” de la canarinha vistiendo nuestra camiseta, para encontrar un futbolista que haya contribuido tanto al éxito de nuestro equipo. Luís Fabiano se va, una muestra más del ocaso de un ciclo, y su nombre se convertirá en leyenda viva del sevillismo por muchos años. Será recordado como parte fundamental de ese equipo de leyenda que nos dio tanta gloria, y sembró tanta alegría entre los sevillistas, que como nosotros, hemos formado parte activa de la época más grande del Sevilla Fútbol Club.

Grande entre los grandes, O' Fabuloso ya es historia, y empezaremos a echarle de menos muy pronto. Su precioso gol frente al Oporto, el equipo de donde vino, fue irónicamente el último con la camiseta sevillista. Allí en el Estadio de O Dragao, le dimos, Michalengelo y yo, el último aplauso como jugador sevillista, ése aplauso que no nos han permitido darle en su despedida.
Suerte Luisfa y hasta siempre.

martes, 22 de febrero de 2011

Destino Oporto

"De Granito se marcha a Oporto y brindará con un buen vino de la tierra una vez que nuestro equipo haya conseguido el pase a Octavos de la Copa que nos cambió la vida, alzaremos juntos las copas cantando con todas nuestras fuerzas:

¡¡¡ A la Salud....a la Salud....de mi Sevilla Futbol Club ¡¡¡

Ninguna sombra lo tapa,
nadie puede, nadie pudo,
desteñir este menudo símbolo de mi pasión,
morirá mi corazón, pero quedará tu escudo
(Antonio García Barbeito)

jueves, 3 de febrero de 2011

No digas que fue un robo.

Desde que se consumó nuestra eliminación de la Copa –no digas que fue un robo- llevo dándole vueltas a la conveniencia de publicar este post. Cien veces lo he empezado y cien veces lo he tirado a la papelera. Pero a pesar de la desgana, el asco, la indignación, la impotencia, y la humillación que siento, y conmigo todo el que siente en blanquirrojo, no puedo permitir callarme. No con mi silencio.

Este zarpazo que a la luz del día, con premeditación y alevosía, nos han dado Undiano Mallenco en la ida y Teixeira Vitienes en la vuelta, ha sido la “madre de todas las derrotas –no digas que fue un robo – y conste aquí como premisa, que nuestro equipo nunca estuvo - porque tampoco lo dejaron -en disposición de pasar la eliminatoria de Copa. Un mal partido y un peor resultado en nuestro estadio dejó ya las cosas muy difíciles. Luego en Chamartín pasó lo que estaba escrito en el guión desde que en la FEF diseñaron ese maquiavélico y teledirigido sistema de emparejamientos, que casualmente, - cosas del sorteo -, evitaba el cruce entre Madrid y Barcelona hasta la mismísima final. No voy a seguir insistiendo en algo que todos vimos, y que lamentablemente, todos preveiamos.

Me interesa más mirar al frente y por encima de cualquier cosa, defender el honor, la casta y el orgullo de mis futbolistas, de mi equipo, de mi bandera y de mi escudo. Los de rojo son los nuestros, decía el admirado Bilardo, un tipo que olió como nadie el tufo que dejaba a su paso la mafia del futbol en España y el poder que tenía, y tiene, de adulterar, sin vergüenza ninguna, la competición deportiva. Por eso, siempre, pero ahora más que nunca, cuando nos creen derrotados, hay que estar con esta plantilla y con este querido club de nuestras entretelas, que viene sufriendo en el último mes, atraco tras atraco, por los rateros de turno.

Ir de víctima no es mi estilo; Tampoco el del Presidente del Sevilla. Lloriquear y poner excusas tampoco. Pero resulta muy desalentador competir en estas condiciones y urge cambiar las cosas. Este es el sentido de este post. Usar los medios que tengo para asumir que somos un grano en el culo para determinados intereses, y que por serlo, no estamos dispuestos a poner la otra mejilla. Hay que combatir ese imperio que no nos deja respirar, que amaña sin pudor el resultado de la competición, que tuerce sin sonrojo el destino de los que tienen el valor de enfrentarse al poder omnímodo de la dictadura arbitral, un instrumento de castigo al servicio de quienes les pagan.

Usemos nuestras armas, combatamos esa jerarquía que se sienta a la diestra de los poderosos. Pintemosnos nuestros rostros con tinta carmesí para que nos vean venir y tiemblen, como tembló la grada del Bernabeú de pánico, segundos antes de que otro juez de línea, uno más, cometiera la tropelia de alunar el gol a Negredo.
Ganaremos esta batalla y nuestro premio será lavarnos las heridas con las lágrimas del enemigo derrotado. No nos verán correr. Ni daremos un paso atrás. Han cruzado la raya de lo tolerable y no se lo podemos permitir. No nos pisotearan con mi silencio. No hay vuelta atrás en esta guerra. Deportiva por supuesto, pero guerra al fin y al cabo, contra la injusticia, contra quienes osan mancillar nuestro glorioso escudo, contra los chiripitiflauticos voceros corrompidos con el maná blanco. No hemos cumplido cien años para permitir que nos pisoteen. Ni hemos llegado hasta aquí para agachar la cabeza. El futbol siempre te da la revancha, y cuando eso ocurra, aquí estaremos, a la vista, los corazones sevillistas. Aquí estoy, aquí sigo, con la pasión rojiblanca como testigo.

viernes, 28 de enero de 2011

No vale despistarse

Entre la escandalosa ctuación del trío arbitral en el partido contra el Madrid y los rios de tinta que han corrido con motivo del mangazo de Fermin, el del banderín, y la confirmación de los dos fichajes del Sevilla en el mercado de invierno para reforzar la plantilla, poco o nada, se habla del partido que mañana juega el equipo más grande del Sur de Europa, el Sevilla Fútbol Club en Riazor frente al Real Club Deportivo de la Coruña, el "Depor" para los más allegados.

Y resulta que el partido se las trae. Para el Depor, y por supuesto para nuestro querido club. Ni Lotina ni Manzano están en condiciones de regalar el partido. Unos, el Depor, porque tiene muy cerca el aliento del lobo de la Segunda División, y otro, nuestro Sevilla FC, porque no tiene margen de error para evitar quedarse descolgado de la lucha por los puestos que dan derecho a jugar el año próximo en Europa.

Será un partido a cara de perro, sin desmayo. A nadie le vale el empate; a ninguno de los dos les vale todo lo que no sea sacar los tres puntos en juego. Y por si fuera poco el riesgo, Manzano no puede contar para este trascendental partido con una parte importante de la columna vertebral del equipo: Sergio Sánchez en defensa, Romaric en el medio campo, Navas en la banda derecha y Kanouté arriba. Cuatro piezas fundamentales en nuestro equipo y que mermarán, no lo duden, el potencial de un equipo al que las lesiones no fortuitas provocadas por el juego violento del Real Madrid - con la permisividad de Undiano Mallenco- , lastraran su rendimiento.

Cuando uno juega contra el Madrid, y más si es una semifinal de la Copa de España, siempre se deja plumas en el camino. Y nosotros nos la hemos dejado. Ni Romaric, ni Sergio Sánchez pueden jugar en Riazor. Pero no vale perder el tiempo lamiéndonos las heridas. De Coruña tenemos que volver con tres puntos más en el zurrón. Todo lo que no sea eso es hacer la segunda vuelta mucho más empinada de lo que ya es.

jueves, 27 de enero de 2011

Anatomía de un atraco

Minuto cinco. Codazo de Xavi Alonso en el rostro de Romaric. Undiano Mallenco, al lado de la jugada, mira para otro lado y le perdona la expulsión al jugador madridista.

Minuto 8. Lass le rompe el tobillo a Sergio Sánchez que minutos después tuvo que ser sustituido. Undiano Mallenco, que ve la entrada violenta, no se atreve a expulsarlo.

Minuto 10. Nuevamente Lass, realiza una entrada por detrás derribando a Navas. Undiano Mallenco deja seguir la jugada y no expulsa a Lass.

Minuto 24. Arbeloa le da un codazo en la cara a Jesús Navas en las narices de Fermín. Undiano Mallenco pita la falta y le perdona la tarjeta amarilla al lateral del Madrid.

Minuto 29. Arbeloa corta una jugada de pase voluntariamente con la mano y el arbitro, que señala la falta, le vuelve a perdonar la expulsión al jugador del Madrid.

Minuto 31. Arbeloa ve la tarjeta amarilla por una patada a Romaric. Era la segunda y Romaric queda lesionado y tuvo que ser sustituido a comienzos del segundo tiempo.

Iba media hora de partido, y ya nos habían lesionado a dos futbolistas, condicionando enormemente el desarrollo del juego y el Madrid tenía que estar jugando con 8 futbolistas.

Pero lo peor estaba por llegar.

Minuto 46. Descuento del primer tiempo. Luis Fabiano, en posición reglamentaria, regatea a Iker Casillas, remata a portería y Albiol saca el balón una vez que este traspasa completamente la línea de gol. El juez de línea no da el gol por válido.

Consumado el atraco a mano armada. Así gana el Madrid. Este es el nivel del arbitraje en España. Este es el tercer gol que nos anula Undiano Mallenco y sus jueces de líneas en apenas un mes. Dos en Villareal y el de esta noche en Sevilla.

Nos vemos en el Bernabeú porque todavía no hemos dicho nuestra última palabra.

martes, 25 de enero de 2011

Nos hierve la sangre roja

A solo 24 horas de que nuestra bombonera vea de nuevo al Campeón de España defendiendo el título (el mismo que el Real Madrid y sus millones llevan 18 años sin catar), la adrenalina nos reboza por los poros y la sangre roja de Nervión empieza a hervir con inusitada fuerza en esa olla a presión que será mañana el Ramón Sánchez Pizjuán.

Empezamos ganado el partido uno a cero por la magnifica campaña del departamento de Márketing con el espectacular video de “las pinturas de guerra”. Objetivo conseguido con creces, es decir: afición y equipo supermotivados y amojonamiento total del rival y sus adláteres. Respetamos profundamente a Jose Mouriño. Nos parece un entrenador de categoría. De los que nostros queremos para nuestro equipo. Fiel a su estilo, yendo de frente, defendiendo con ardor lo suyo y a los suyos, pero tenemos la sensación de que está en el equipo equivocado. No acostumbran por la capital de España a que les digan las verdades a la cara y Mouriño ha demostrado que no parte peras con nadie. Y menos que con nadie, con el bilardista (menotista, perdón) Valdano. El mismo que no tiene reparos en defender su puesto aun a costa de echar a Pelegríni y su fútbol de guante, por la pana de un técnico que por encima de cualquier contingencia, busca siempre el resultado.

Pase lo que pase mañana, ya no nos quita nadie el canguelo que se respira por la Castellana. El domingo contra el Mallorca y jugandose la liga, Mouriño reservó a sus futbolistas más importantes en el medio campo; ahora hemos conocido que se trae a Sevilla a toda su plantilla disponible. Sabe el portugués con quien se juega los cuartos y sobre todo hace una cosa que a los sevillistas nos llena de orgullo: nos respeta. Sabe que sabemos competir y que se la podemos liar, y al contrario que los voceros mediáticos de Concha Espina, que solo están para intentar ridiculizar y menospreciar a nuestro equipo y a nuestro presidente, no tiene nada claro que el todopoderoso Real Madrid, esté en la final de la Copa de España.


Han tenido mala suerte, no contaban con el Sevilla.
¡A por ellos, eooo, a por ellos, eooo!

lunes, 24 de enero de 2011

Muere Agustín Rodríguez, un sevillista de granito

Ha muerto Agustín Rodriguez, un sevillista de granito, un sevillista tan gande como el escudo, tan importante en la historia del club más grande de Andalucía, como el más importante de los sevillistas. La noticia, por inesperada, nos ha dejado el corazón helado, el ánimo por los suelos y las entretelas del alma tocadas en lo más intimo.

Hacía apenas un mes que Agustín nos entrevistó en la radio oficial del club. Fuimos allí los que hacemos este blog a disfrutar de una tarde de sevillismo, a difundir por nuestra radio, la misma que él ayudó a construir, el sevillismo a los cuatro puntos cardinales. Enumerar aquí los servicios que Agustín ha brindado a la mayor gloria del sevillismo sería escribir la historia misma del Sevilla, esa que él y su afán por preservar la memoria historica del futbol en nuestra ciudad, entrelazaba desde su eficaz labor de investigación.

Guardián de la memoria sevillista y aventurero audaz, Agustín extendió en el mundo cibernético esa Red Blanca y Roja que desde su cargo en la Asociación de Sevillistas en la Red "Pepe Brand" contribuyó a su crecimiento y a su expansión. Agustín Rodriguez estará siempre en nuestra memoria. La misma memoria que el velará desde el tercer anillo del Ramón Sánchez Pizjuan, su casa y su vida, para que nadie manche, ni desvirtue, la honrosa, gloriosa y centenaria historia del Sevilla Fútbol Club. Hasta siempre, querido Agustín y desde este modesto blog, nuestro más sincero pésame a sus familia.